Los gestos nos delatan

Los gestos nos delatan 


Por: Laura Valentina Mercado

Es el regreso de la semana santa y, aunque es duro, en pocos días pudimos recargar energías para empezar el tercer corte, el tiempo más importante y determinante del semestre.

Como primer tema de este corte, hablamos de las microexpresiones faciales, patrones que todos los seres humanos tenemos. Estas expresiones quedan en evidencia aun cuando tenemos la intención de fingir una emoción, siempre los detalles nos pueden delatar.

Según el psicólogo Paul Ekman, las emociones son involuntarias, inconscientes y universales, por lo tanto, no tienen una influencia cultural, sino más bien un origen biológico (Lopérfido, 2017). En su investigación, él definió seis emociones básicas, las más universales y repetidas por las personas: Ira, asco, miedo, alegría, tristeza y sorpresa. Las cuales están representadas en la película Intensa-mente o Inside Out (2015), con unos personajes, que además de adorables, nos ayudan a entender como estas emociones son tan cambiantes en cada etapa de la vida.


Aunque en ciertas circunstancias sentimos estas emociones al límite, haciendo que nuestras expresiones del rostro expongan de manera clara lo que estamos sintiendo, muchas otras veces tratamos de tener una cara “neutral”, y ocultar lo que estamos pensando en el momento; en este instante es cuando la investigación de Ekman entra en juego, teniendo en cuenta que las microexpresiones solo duran una fracción de segundo.

En la clase realizamos una actividad que consistía en ver algunos rostros y descifrar las emociones que estaban implícitas en ellos. Era impresionante ver cómo algunos gestos involuntarios pueden expresar tantas cosas, pero no todos somos capaces de ver todo eso, solo los que tienen la vista demasiado aguda y han estudiado por años esta materia, son capaces de notarlo.   

En una entrevista que le realizaron a Ekman para un programa llamado Redes 373, él afirmaba que hay personas que les gusta sentir ciertas emociones, por lo que intencionalmente buscan distracciones para sentirlas, como por ejemplo una película de miedo o una novela de tragedia. También, pueden existir personas que no les gusta sentir cierta emoción, y un ejemplo serían las personas que odian sentir sorpresa, por lo que prefieren saber todo por adelantado y una película de terror no sería la mejor opción.

Las historias que se representan en las películas o en los libros, generalmente están diseñadas para expresar alguna emoción. En el campo literario es un poco más sencillo generarla, pues se escriben descripciones y los lectores son los que usan su imaginación para realizar una imagen mental de lo que se está narrando. Pero, en el caso de las películas, los actores realmente tienen un gran desafío, pues deben intentar borrar sus microexpresiones faciales de lo que están sintiendo en realidad y meterse en el contexto del personaje, de lo contrario pueden correr el riesgo de no generar ninguna emoción en el espectador. Ekman afirma que “un buen actor consigue llegar a identificarse con el papel que interpreta, y mientras lo está interpretando, su fisiología es la misma que si estuviera sucediendo […] lleva mucho tiempo de ensayos y de habilidad”.


Lo cierto es que en la vida real las emociones nos afectan tanto psicológicamente como físicamente. La tristeza duplica el riego de sufrir un infarto, aunque una intensa alegría también lo puede llegar a provocar. El exceso de ira puede llevar a problemas como la hipertensión, la angina de pecho, el infarto de miocardio y los trastornos gastrointestinales. Así como un miedo excesivo puede causar ataques de pánico, entre otras cosas. Por lo que es cierto el viejo dicho de que “el cuerpo grita lo que la boca calla” (Lopérfido, 2017).

En el resto de la clase, nos enseñaron cómo algunas microexpresiones nos ayudan a detectar si nos están diciendo mentiras, por ejemplo, el movimiento de los ojos. Para demostrar esto, un compañero pasó al frente y el profesor le preguntó qué había hecho en semana santa, entre otras preguntas relacionadas con ello. Con esto en mente, Cobos explicó ciertos patrones en el movimiento de los ojos cuando alguien habla, entre ellos: diálogo interno, recuerdo visual, recuerdo auditivo, creación visual, creación auditiva, una situación que involucra sentimientos, etc. Por lo tanto, cuando una persona miente se puede notar porque mira al frente en vez de recordar algo, o porque mira hacia abajo tratando de crear algo, que en este caso sería la mentira.


Teniendo todo lo anterior en cuenta, fingir una mentira es una tarea casi imposible, cuando alguien conoce muy bien nuestras expresiones faciales sabe cuando no estamos diciendo la verdad. Aun así, las mentiras hacen parte de nuestras vidas desde que somos niños: cuando somos bebés fingimos que lloramos y cuando somos niños aprendemos a ocultar alguna travesura (Meyer, 2011). Pero a pesar de que somos expertos en la mentira, algunas veces decidimos vivir con ella, como afirma Meyer (2011): “La mentira es un acto cooperativo […] su poder surge cuando alguien más acepta la mentira”. No es que todos estemos entrenados para detectar mentiras, o conozcamos todos los patrones que el ser humano usa para mentir, pero, aunque sea difícil aceptarlo, en algunas situaciones preferimos vivir con el engaño.

Muchas veces esas mentiras pueden ser piadosas y no tener una gran repercusión, por ejemplo, se ha comprobado que las personas cuando se están conociendo, mienten hasta 3 veces en los primeros 10 minutos. Meyer también dice que las mentiras las usamos para acortar la brecha de lo que somos, con lo que deseamos ser, aunque odiemos admitirlo. Lastimosamente, algunas mentiras no se olvidan fácilmente, ni son piadosas, sino que pueden llegar a afectar a grandes cantidades de personas, más cuando nos volvemos una sociedad incrédula,  como en el caso de los políticos.

Referencias: 


  •  Lopérfido, C. (2017). Las emociones básicas de Paul Ekman. [online] Psicocode. Available at: https://psicocode.com/psicologia/las-emociones-basicas-paul-ekman/.
  • Meyer, P. (2011). Pamela Meyer: cómo descubrir a un mentiroso. [video] Available at: https://www.ted.com/talks/pamela_meyer_how_to_spot_a_liar?language=es#t-336036.
  • Redes 373 (2015). Redes 373. Entrevista a Paul Ekman. Fecha de emisión: 15-11-2005. [video] Available at: https://www.youtube.com/watch?v=8Qc8_iY7eOo&t=18s.

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