Semana 9

Semana 9

La interacción, todo un misterio

Por: Laura Mercado




Para la sesión número nueve no pude asistir a clase debido a que el fin de semana estuve bastante enferma. Sin embargo, afortunadamente este mismo día me recuperé rápidamente para cumplir con los otros compromisos del transcurso de la semana.

Mis compañeros me comentaron que la clase estuvo muy interesante. Pues esta clase ya no fue enfocada a los distintos métodos de investigaciones, sino fue dedicada a todo lo relacionado con símbolos y lenguaje corporal.  

Como siempre, primero leímos las bitácoras acerca de la clase anterior. Esta vez, junto con una compañera habíamos hecho la bitácora en vídeo, algo nuevo que el profesor nos había sugerido. Algo particular que debíamos agregar en esta bitácora era el tema del Rapport, que básicamente era tomar el control sutilmente de una charla con alguien, entrando a su vez en un entorno de confianza. Es tener empatía con la persona con la que se está hablando, manteniendo el contacto visual, para crear un espejo de nuestros movimientos. Le solicitamos al profesor que viera nuestra bitácora contando nuestra experiencia del Rapport con algunos de nuestros conocidos. Aunque era un poco incómodo que fuéramos las primeras personas en mostrar su bitácora en vídeo, afortunadamente, le gustó nuestro relato a todos los que estaban presentes en la clase, y Cobos animó a los demás a grabarse contando sus experiencias.

Después de culminar con el asunto de las bitácoras, empezaron las exposiciones. El profesor inició esta sección con la siguiente frase: “No se puede no comunicar, todo comunica”, para abrir los temas en los que prima el lenguaje no verbal.

El primero de ellos era el interaccionismo simbólico. Lo que se refiere a una teoría que estudia la comunicación de los individuos a partir de los símbolos que crean en un contexto específico.  Cuando se entra a un nuevo lugar, para adaptarse se debe aprender los significados de ciertas palabras o acciones, símbolos muy cambiantes en toda sociedad. Para Blummer (citado en Díez, 2010), creador de esta teoría , “si la conducta de las personas se halla vinculada al significado que tengan las cosas, lo que signifiquen las cosas para el sujeto va a depender de su interacción social con otros actores de su entorno y, en definitiva, de los significados aprendidos en su experiencia social interactiva” (24) . Igual para Blummer el sujeto no es un individuo pasivo, sino que a partir de sus interacciones con el entorno también es capaz de construir nuevos significados, es capaz de transformar su contexto.
Como investigadores, es fundamental hacer práctica esta teoría, ya que siempre buscamos investigar un contexto que nos saque de nuestra zona de confort, intentamos aprender de él, sumergirnos en una cultura sin ser percibidos para no alterarla. Es por eso que Cobos nos dice la siguiente frase: “Al pueblo que fueres, haz los que vieres”. Muchas veces nuestro propósito u objetivo de la investigación, es encontrar el origen de los significados descritos anteriormente, es por eso que es vital saber cuál es el proceso para que un significado se vuelva aceptado en una sociedad determinada.


Los significados se crean a partir del lenguaje, no es algo personal o privado sino que está en relación con los otros. La comunicación es clave para entender el pensamiento, ya que éste se expresa desde el habla y es la comunicación la que permite la interacción. El hecho de que cada persona nazca en una sociedad ya constituida con costumbres, tradiciones, convenciones, lengua, instituciones, configura su personalidad, lo cual posibilitará la intersubjetividad, es decir, el desarrollo del pensamiento de cada individuo dentro de las diferentes interacciones sociales. (Díez, 2010)

Por otro lado, la siguiente exposición se habló de los secretos del lenguaje corporal. Sabiendo cómo es que se debe manejar el cuerpo en debidas situaciones es una forma de transmitir correctamente cualquier información, y asegurarse de que la persona que escucha entienda de manera adecuada el mensaje. El lenguaje corporal comprende el aspecto visual, el auditivo y el kinestésico, este último significa la información asociada a las sensaciones y movimientos.

Teniendo lo anterior en cuenta, ver a los grandes políticos, y en general, personas influyentes en el mundo, realmente es impactante. Pues a partir de los movimientos sutiles que se desarrollan en una reunión entre este tipo de personas tienen muchas características definidas: Quién es el que está dominando, quienes son políticos novatos y quienes son entrenados para ser convincente. Normalmente los políticos tienen asesores que, como nosotros son comunicadores. Por lo que es importante que, si nos queremos dedicar a la comunicación política, aprendamos a enseñarle a nuestros clientes cómo manejar su lenguaje corporal, desde las palabras y frases adecuadas para cierto tipo de situaciones, hasta los toques sutiles, la expresión de su mirada, sus gestos, etc. “ la lectura corporal incluye la consideración sistemática de la expresión general, expresión facial, postura, actitudes, gestos, cualidad de los movimientos, forma de respirar, cualidad energética y tono muscular (hipertono/hipotono)”   (Sassenfeld, 2008, pg. 84)

El lenguaje corporal es usado en todos los campos que están relacionados con interacciones sociales, desde el vendedor de la esquina hasta el presidente de los Estados Unidos. Para nosotros, que no solo estamos expuestos a interacciones cara a cara, sino también a hablar a grupos grandes de personas, debemos aprender a manejar nuestro cuerpo y no dejar que nuestras emociones sean reflejadas o evidenciadas, por más nerviosos que estemos, porque solo así, expresaremos seguridad en nuestro discurso.    Los grandes oradores saben usar sus manos, hacer contacto visual sin que sea incómodo para la audiencia, manejar su voz, todo con el fin de convencer. Todas estas características del lenguaje corporal diferencian de alguien que con éxito tiene influencia en los demás, y quién no.

Después de ver y leer todas las investigaciones de los secretos del lenguaje corporal, se puede concluir que el lenguaje que más tiene fuerza, incluso más que las palabras, es el lenguaje no- verbal. A veces estas acciones involuntarias dicen más de una persona que sus mismas palabras. A partir de ello se puede llegar a detectar cuando una persona inventa o miente sobre algo, así en sus palabras se evidencie un discurso claro y verdadero.  Por eso es que lo mejor que se debe hacer para llegar a tener éxito con las relaciones con los demás, con las apariciones públicas, las entrevistas, etc., es ser auténticos y siempre tratar de decir la verdad, pues no queremos que un mal manejo del cuerpo, incluso con el mínimo detalle, nos delate alguna falsedad.


Referencias: 
Díez, J. P. (2010). La aportación a la psicología social del interaccionismo simbólico: una revisión histórica. EduPsykhé: Revista de psicología y psicopedagogía9(1), 23-42.

Sassenfeld, A. (2008). Lenguaje corporal e intencionalidad relacional. Gaceta de Psiquiatría Universitaria4(1), 83-92.

Comentarios