Semana 1
Semana 1
Escribiendo nuestra personalidad
Por: Laura Valentina Mercado
En la primera sesión, que realmente
era la primera clase del semestre para todos los que estábamos allí, empezamos
dibujando en una hoja alguna actividad de nuestro gusto, sin escribir nuestro
nombre. Luego se la entregábamos al profesor y él, después de juntar todas y
revolverlas, las repartía al azar. Cada uno debía observar y analizar
detenidamente el dibujo que le había correspondido y escribir cómo se imaginaba
que era la persona autora del dibujo.Yo llegué un poco tarde a la clase por
cuestiones de tráfico y no alcancé a realizar mi dibujo, sin embargo, junto con
una compañera analizamos uno de un libro y concluimos que era una persona que
disfrutaba la lectura y la escritura, era un poco tímido y, por último, era
perfeccionista debido a que sus trazos eran rectos y su dibujo centrado. Luego
de varios minutos todos devolvimos los papeles al profesor, y él se dispuso a
seleccionarlos al azar y leerlos en voz alta. Cuando se miraba el dibujo y se
leía la descripción que se había escrito de la persona, el que lo había
dibujado levantaba la mano, decía su nombre, su carrera y su semestre, y
finalmente afirmaba si la descripción que se había hecho de él o ella era
acertada o no.
A medida que pasaba el tiempo y se
iban leyendo una gran variedad de dibujos y descripciones, nos dábamos cuenta,
no solo que había compañeros con múltiples talentos como cantar, tocar algún
instrumento, practicar algún deporte, bailar, etc., sino también que a partir
de un simple dibujo se podían develar una gran cantidad de características de
una persona: Si hacía el trazo marcado era de carácter fuerte, si dibujaba en
el lado izquierdo de la hoja era reservado y apegado a la familia, si dibujaba
en el centro era centrado, como su palabra lo indica, etc. No solo se podían
analizar los dibujos, la escritura también podía describir mucho a una
persona: Si tenía una letra grande era
extrovertido, y si, por el contrario, era pequeña era introvertido. Además, si
su caligrafía era inclinada a la derecha era una persona apegada al pasado, o
si hacía una p de manera particular tenía una relación distante o cercana con
su papá, entre otras cosas. A partir de solamente la escritura de una persona
se podían descubrir muchas cosas, desde aspectos de su historia o de su pasado,
hasta desórdenes mentales.
El profesor nos contó varias historias de
experiencias que había tenido, más que todo en su vida profesional, en las que
la escritura había sido un aspecto fundamental. Primero, nos comentó que cuando
era joven, sus padres querían que fuera parte de la fuerza aérea, él presentó
todas las pruebas y todas las aprobó, solo le faltaba una entrevista. Cuando
llegó a esta, le dijeron que lo último que tenía que realizar era un dibujo de cómo
se veía en un futuro, él se dibujó con
uniforme y aviones en el fondo, y sin embargo, no pasó, ¿por qué? Porque no se
había dibujado feliz, por lo que hacía entender que estaba allí por obligación.
También, nos contó que trabajó en una empresa seleccionando a los empleados, el
análisis de la escritura fue fundamental. Por ejemplo, si quería un vendedor de
un producto, buscaba a alguien con letra grande, extrovertido; pero, si por el
contrario quería un contador, elegía a alguien con la letra pequeña, más introvertido,
pero más calculador.
En la segunda hora de la clase, el
profesor se dispuso a presentar el programa y las reglas básicas de la clase.
Entre ellas estaba no llegar tarde, asistir a todas las clases, el respeto,
tener buena ortografía en los trabajos, etc. También, nos advirtió que al
principio la clase iba a ser muy teórica, por lo que primero debemos aprender
los conceptos básicos de la investigación social para después, sobretodo en el
último corte, lanzarnos al trabajo de campo. Además, nos indicó que debíamos
hacer una Bitácora de cada clase, de 1.200 palabras que eran más o menos dos
hojas, nos advirtió que al principio iba a ser difícil, que íbamos a narrar lo
que pasó en la clase en un corto párrafo y no sabríamos que más poner, pero que
con el tiempo nos íbamos a acordar de los pequeños detalles.
Entre los temas que nos explicó se
encuentra el “cono del aprendizaje”, que se basa en los pocos detalles que
recordamos después de dos semanas de realizar alguna actividad. Por ejemplo: En
actividades activas como una conversación, un debate, una representación
teatral, etc., solemos recordar del 70 al 90%; en cambio, en actividades más
pasivas como ver una película, podemos recordar el 50% solamente, e incluso en
actividades que solo implican el área auditiva y verbales, como oír una
historia o leer, se tiende a recordar solo del 20 al 10%.
También nos enseñó acerca de las Habilidades
de Pensamiento de Orden Inferior (LOTS) y las Habilidades de Pensamiento de
Orden Superior (HOTS). Esto quiere decir que el proceso de aprendizaje consiste
en recordar la información, comprenderla, aplicarla, analizarla, evaluarla y,
por último, crearla. En el caso de la clase, y basado en el orden que tiene el
curso, es decir, primero lo teórico y luego lo práctico, el proceso de
aprendizaje es el siguiente: Conocimiento, comprensión, análisis, aplicación,
síntesis, evaluación, creación y, finalmente, publicación. Por último, el
profesor nos escribió en el tablero la dirección del blog de la clase, nos
comentó que estaría publicando unos vídeos que nos podían ayudar en la bitácora
y culminó la sesión.
A manera de conclusión, como no puedo
analizar ni mi dibujo ni la letra de alguno de mis compañeros, opte por
intentar analizar mi propia escritura. Según mi propio criterio, mi letra es
mediana, que, según uno de los vídeos, significa que tengo una simetría y
equilibrio recatado, que soy activa e intuitiva y que soy atenta a la causa y
el efecto de las situaciones. Normalmente tiendo a escribir con la letra
vertical, sin ninguna inclinación, que significa equilibrio de mente, de
sentimientos y de razonamiento. Aunque a veces suelo inclinarla un poco a la
derecha, que significa que soy emotiva, atenta, cariñosa y entusiasta, lo que
no es del todo mentira. En cuanto a la inclinación de la línea, mi escritura es
un poco desordenada en esa parte, por lo que se puede concluir que soy
indecisa. En cuanto a la finalización de las letras, las terminó casi siempre
hacía arriba, lo que quiere decir que soy optimista. En fin, la disciplina de
la grafología tiene una gran cantidad de características, conceptos que pueden
llevar años de estudio para realmente poder entenderlos en su totalidad, pues a
partir de la escritura se pueden llegar a determinar o descubrir diversas
prácticas como el consumo de drogas, la infidelidad, la mentira, entre otras.
Es fascinante, aunque muy variable, pues la escritura también puede llegar a
cambiar según el estado emocional del individuo. Aun así, nuestra escritura
siempre va a poder hablar por nosotros, como dice uno de los vídeos: la mano
solo escribe lo que la mente quiere, y el estado de la mente es el reflejo de
la personalidad.

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